De la redacción
Cancún, Quintana Roo – Indignación y sorpresa ha sacudido al sector hotelero de Quintana Roo después de que el Gobierno del Estado otorgara
un reconocimiento de sustentabilidad a la plataforma de rentas vacacionales Airbnb en la reciente entrega del Premio Estatal de Turismo 2025.
un reconocimiento de sustentabilidad a la plataforma de rentas vacacionales Airbnb en la reciente entrega del Premio Estatal de Turismo 2025.Calificaron la acción como una “incongruencia total” y un “despropósito”, argumentando que el reconocimiento oficial a Airbnb ignora la persistente problemática de la competencia desleal que, a su juicio, socava la sostenibilidad económica del destino.
“No se Premia la Sustentabilidad, se Avala la Opacidad”
El principal punto de fricción radica en el desequilibrio operativo y fiscal. Los hoteleros han insistido durante años en que las rentas a través de plataformas digitales, que ya suman decenas de miles de unidades en el Caribe Mexicano, operan sin el mismo rigor regulatorio y las cargas impositivas que sí asume la hotelería tradicional.
“¿Cómo se puede premiar la sustentabilidad a una plataforma que permite que miles de propiedades operen sin pagar los mismos impuestos (como el predial comercial, agua o luz a tarifa hotelera), sin generar empleos formales en la misma medida y, sobre todo, sin cumplir con las estrictas normativas de seguridad que nos exigen a nosotros?”, cuestionó uno de los asistentes. La queja central es la ausencia de un “piso parejo” en el juego económico.
Alarma por la Seguridad del Turista
Otro elemento crucial en el rechazo es la falta de garantías en materia de seguridad y protección civil. Mientras que los hoteles están obligados a contar con licencias de funcionamiento, dictámenes de Protección Civil, seguros de responsabilidad civil, y protocolos estrictos de emergencia (extintores, detectores de humo, rutas de evacuación), la mayoría de las casas y apartamentos rentados vía plataformas carecen de esta supervisión.
“El gobierno está avalando un modelo que no garantiza la seguridad del huésped. Un hotel es un espacio regulado que asegura un estándar mínimo; una renta vacacional, en su mayoría, no. Un reconocimiento de sustentabilidad debería ir de la mano con la seguridad del turista y la certeza legal,” señalaron fuentes hoteleras.
Exigencia de Rectificación y Regulación
El sector hotelero ha urgido al Gobierno de Quintana Roo a rectificar su postura y concentrar sus esfuerzos en la regulación efectiva de todas las ofertas de hospedaje. Piden que se obligue a los anfitriones a inscribirse en el Registro Estatal de Turismo (RETUR-Q) y a cumplir con las normas de uso de suelo y Protección Civil.
El reconocimiento a Airbnb, más que un incentivo, ha encendido una alerta roja en el principal motor económico del estado, reforzando la percepción de que las autoridades priorizan la imagen pública de la plataforma sobre la estabilidad y la justicia económica del sector hotelero establecido.
Estas unidades vacacionales también ha provocado un crecimiento inmobiliario sin control en muchos municipios del estado, falta de servicios públicos y encarecido la vivienda, por lo que muchos de sus habitantes han tenido que cambiar de residencia y abandonado sus lugares de origen.
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Los hoteleros tienen toda ls razon ya basta al comercio desleal …
Muchas veces la gente prefiere un Airbnb porque no tienen que pagar un todo incluido si casi siempre van estar fuera y así no están limitados a solo comer en el todo incluido y así fortalecen el mercado local.
La renta vacacional genera desarrollo local, hace que los turistas gasten en los lugares donde se hospedan, comen en los restaurantes, y fondas locales, compran en las tienditas del barrio, realizan tours con las agencias de la calle y los proveedores de servicios locales y dejan su dinero con la gente local. Desafortunadamente los grandes hoteles no dejan nada de ganacias al pueblo, solo pagan sueldos miserables y dejan migajas, con el todo incluido solo se benefician unos pocos dueños e inversionistas y la gente del pueblo no ve ningún beneficio.
Vean cuántos años de explotación ha vivido el pueblo de Cancún y visiten las colonias de los trabajadores para darse cuenta de la miseria y la falta de servicios urbanos, suban a una combi apretada y sientan lo que los trabajadores de los grandes complejos hoteleros sienten.
Y si los grandes hoteleros ya sienten pasos en la azotea, porque la gente cada vez más prefiere una experiencia auténtica en una zona con mexicanos reales a precios asequible, es mejor a estar en un complejo en el que los trabajadores son obligados a dar reverencias, tocarse el pecho y actuar como esclavos por un misero sueldo.
Que viva la renta vacacional que deja beneficios económicos a muchos en la comunidad y que viva la economía solidaria.
Los hoteleros deberían comenzar por demostrar de dónde se originan sus fuentes de inversión. El impacto económico de las rentas via AB&B es muy bajo, frente a los brutales precios de los hoteles, y se dirigen a un turista de muy bajos recursos que también quieren disfrutar las bellezas de QRoo. Politicos y hoteleros están aliados en esta cruzada por la destrucción del poco ingreso popular.
Los que rentamos por medio de plataformas, si pagamos impuestos y también generamos empleos.
Hay para todos, no deben de quejarse y querer ser los únicos en la industria del hospedaje.
Entre las naciones como entre los individuos, el respeto al derecho ajeno es La Paz.