mayo 29, 2024

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La Otra Cara de la Noticia

Recapturan A “El Narco De Narcos”

 
 
*Durante un operativo, elementos de la Secretaría de Marina lograron arrestar al narcotraficante en Guachochi, Chihuahua
 
 
 

“Estaba escondido en la sierra y no bajaba”, señaló Michael Vigil, ex jefe de la DEA
 
 
 
 
*Caro Quintero estaría detrás de la violencia surgida en los últimos meses en Sonora, sobre todo con el Cártel de Caborca, que se disputa el control de la zona con el Cártel de Sinaloa.
 
 
 

 

 
 
Juan Bermúdez/Reportero
 
 
 
 
 

Fuentes de inteligencia naval confirmaron la tarde de este viernes que a nueve años de haber sido liberado y permanecer prófugo, se recapturó a Rafael Caro Quintero, conocido como “El Narco de Narcos” y fundador del Cártel de Guadalajara en la década de los ochenta, hoy Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien era buscado por la justicia de México y Estados Unidos. Incluso para no ser reconocido, se pintó el cabello de color negro.

 

                                                                     
Y es que el narcotraficante contaba con dos órdenes de aprehensión por la Fiscalía general de la República (FGR), así como una orden de extradición a EEUU, la cual se espera se lleve a cabo en las próximas horas, dependiendo las facilidades que otorguen las autoridades mexicanas.
 
 
 
En redes sociales ya comenzó a circular un video de su detención así como una serie de fotografías, donde se observa al capo de capos cuando es detenido por elementos de la Semar, e incluso, su cabello ahora completamente blanco, se lo pintó de color negro para que no pudiera ser indentificado.

Incluso, la justicia estadunidense ofreció una recompensa de USD 20 millones por información que llevara a su captura, lo que constituyó la recompensa más alta que se haya interpuesto por un fugitivo. Hasta hace unas horas, era considerado uno de los 10 hombres más buscados en el mundo por el FBI.

 

 
De acuerdo con los primeros reportes, el llamado “Narco de Narcos” fue aprehendido durante un operativo de la Secretaría de Marina (Semar) en la población serrana de Guachochi, en Chihuahua.
 
 
“Estaba escondido en la sierra y no bajaba”, señaló Michael Vigil, ex jefe de la DEA.
 
 
                                                                       

Cabe mencionar que Caro Quintero, de 69 años de edad, estaría detrás de la violencia que se ha generado en los últimos meses en el estado Sonora, sobre todo con el llamado Cártel de Caborca, que disputa el control de la zona con el Cártel de Sinaloa.

 

 
 

Especialistas indican que se trata de la detención más importante del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, por arriba de la José Antonio Yépez Ortiz, alias “El Marro”, líder del poderoso Cártel Santa Rosa de Lima, quien fue capturado en octubre de 2021 en Guanajuato.

 

 
                                                                         
Caro Quintero era buscado por presuntamente estar involucrado en el secuestro, tortura y asesinato del agente especial de la DEA (Administración para el Control de Drogas, por sus siglas en inglés) Enrique Kiki Camarena en 1985.
 
 
 

Por lo anterior, fue detenido por primera vez en Costa Rica en abril de 1985. Tras ser extraditado a México, fue juzgado y condenado.

 

 

Pero un Tribunal Colegiado de Guadalajara justificó dejarlo fuera de la cárcel en agosto de 2013, cuando apenas cumplía 28 años de 40 que debía pagar. En el caso del capo no se alegaba su culpabilidad, sino qué tribunal debía juzgarlo, si uno del fuero federal o uno local; en su amparo fue favorecido porque debió ser procesado a nivel estatal.

 

 
 
Para el 16 de enero de 2015, el Segundo Tribunal Unitario del Tercer Circuito con sede en Guadalajara, Jalisco, ordenó la inmediata reaprehensión de Caro Quintero para cumplir las ejecutorias de los amparos 180/2011 y 101/2013, en los que se consideró penalmente responsable al capo por secuestrar y asesinar a Kiki Camarena.
 
 
                                                                       

Las autoridades judiciales dictaminaron que la ejecución del ex agente, como funcionario del gobierno de EEUU, representaba un delito del fuero federal, por lo que había sido procesado en el tribunal correcto. Pero ya desde entonces el “Narco de Narcos” se mantenía oculto en los dominios del Cártel de Sinaloa, de su antiguo amigo y sicario Joaquín El Chapo Guzmán Loera, centrando su actividad en el Triángulo Dorado ubicado entre Sonora, Chihuahua y Durango, y se habría aliado con los Beltrán Leyva, enemigos acérrimos del cartel de Sinaloa.

 

 
 

En la lista de la DEA le siguen Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes del Cártel de Sinaloa, por quien ofrecen 15 millones de dólares; Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con presencia en más de 20 estados de la República mexicana, incluida la Ciudad de México. Por este capo la Agencia Antidrogas de Estados Unidos ofrece 10 millones de dólares.

 

Traicionó a “El Chapo”

 
 
 
 

Caro Quintero formó en 2018 el Cártel de Caborca y desde ahí declaró la guerra contra el Cártel de Sinaloa y los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, herederos de la organización delictiva junto a Ismael “El Mayo” Zambada, quienes le habrían prohibido volver “al negocio”.

 

                                                                       
 

El viejo líder criminal, llamado el “Narco de narcos” trató así de retomar su papel como un importante capo y comenzó la batalla por el control de Sonora frente a “Los Salazar”, brazo armado en esa entidad del Cártel de Sinaloa.

 

 
 

Reportes indican que Rafel Caro Quintero, una vez liberado, llegó a tener reuniones con Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien de forma “amistosa” le recomendó no tratar de volver, porque el liderazgo ya no le correspondía, mientras que “El Mayo” Zambada le ofreció protección en un pueblo serrano alejado para vivir tranquilamente el retiro.

 

 
 
Sin embargo, el viejo capo consideró que por derecho de antigüedad podía regresar al mundo criminal sin pedir permiso ni pagar derecho de piso a quienes antes fueron sus subordinados en el extinto Cártel de Guadalajara.
 
 
 
                                                                         
 
Acusado del secuestro y asesinato de Enrique “Kiki” Camarena, un agente de la DEA, Caro Quintero pasó 28 años en una prisión mexicana de alta seguridad, hasta que el 8 de agosto de 2013 fue liberado gracias a un amparo firmado por un Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito del Estado de Jalisco.
 

 

Ese día, Caro abordó una camioneta oscura y desapareció. Aunque pronto ofreció una entrevista y mandó a decir que “quería vivir en paz”, el “Narco de narcos” se dedicó durante muchos meses a recomponer su grupo criminal y tratar de quitar del camino a sus oponentes.

 
 
 
 
Mientras purgaba su condena prisión, Rafael Caro Quintero, el “narco de narcos” sabía que para recobrar el poder, debía quitar del camino a quien se había quedado con su lucrativo imperio en el narcotráfico mexicano.
 
 

 

Ese hombre, ese enemigo que ahora se ostentaba como el máximo señor del narco, era su antiguo subordinado, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, jefe del Cártel de Sinaloa. Quien además se convirtió en el dueño del Triángulo Dorado, el área comprendida por los estados de Sinaloa, Chihuaha y Durango.

 

                                                                                   
 

Se cree que tras recuperar su libertad en 2013, Caro Quintero mantuvo reuniones secretas con otros importantes “colegas” en las que participó incluso Joaquín Guzmán Loera, su principal obstáculo.

 

 
 
En esa reunión, “cordial”, según indica la revista Proceso, se llegó a un acuerdo endeble: se sostendría la paz y Caro Quintero no retomaría el negocio, dado que las circunstancias habían cambiado y el mando ya no le correspondía.
 
 
 
 

Sin embargo, el “Narco de Narcos” no se mantuvo inactivo como le exigieron. Al contrario, usó su amplia experiencia para convocar múltiples juntas para “volver” al negocio. En ese período, Caro Quintero supo agrupar en una misma empresa a integrantes de Los Zetas, del Cártel de los Beltrán Leyva y del Cártel de Jalisco Nueva Generación.

 

 
 

Con su experiencia, el viejo capo consiguió reunir a estas bandas bajo un plan común: recuperar el control del Triángulo Dorado, el territorio en manos de “El Chapo”.

 

 
 

Quintero creía tener derecho de antigüedad por lo que vio innecesario sentarse a negociar con el Cártel de Sinaloa. Y lo hizo a su modo: en 2017 convocó a una reunión con sus sobrinos Juan Pablo y Said Emilio Quintero Navidad; y Jesús Salas Aguayo, el Chuyín, operador de La Línea. Con ellos echó a andar el Cártel de Caborca y su brazo armado La Barredora 24/7.

 

 
 

Al volver al negocio, Rafael Caro Quintero se encargó de hostigar a sus enemigos ,”El Chapo” y “El Mayo” en su propio territorio, por lo que Joaquín Guzmán Loera tuvo que enfrentar dos frentes: por un lado a las fuerzas federales y por el otro a las células del “narco de narcos” que se atrevieron a atacarlo en BAdiraguato.

 

 
 
Con la irrupción de l viejo fundador del Cártel de Guadalajara, El Chapo Guzmán vivió la disputa frontal por el Triángulo Dorado, en una guerra sin cuartel que envolvió a Sinaloa y Sonora en una ola de violencia.
 
 
                                                                       
Y aunque el “Chapo Guzmán” finalmente fue acorralado y finalmente detenido en Mazatlán, Caro Quintero siguió la guerra contra sus herederos y trató de resurgir, pero ahora este viejo narcotraficante ya se encuentra de nueva cuenta en manos de la justicia.

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